
¡Miren que se han dicho cosas sobre la infidelidad de los hombres!
Hace un par de años había aparecido un estudio que decía que el asunto tenía causas genéticas, que el culpable era un gen llamado “alelo”
Resulta que ahora se ha dado a conocer un estudio que asevera que no solo es genético, sino también cultural, porque los tipos infieles son más pavos que los monógamos.
Sin ánimo de vanagloriarme, yo he llegado a la misma conclusión sin gastar grandes dinerales en investigaciones que cruzan datos estadísticos poblacionales. Solo me bastó tomar como muestra la lista de mis “ex” para llegar, exactamente, a la misma conclusión.
¿O es que no se han dado cuenta con el descuido y la impunidad con que se manejan los señores “poligámicos”?
Muchachos: ¡las mujeres somos detallistas y memoriosas! Es de mente primitiva y omnipotente desconocer esta realidad femenina. Insisto: ¿Tres temporadas de “Mujeres Asesinas” no hicieron mella en la mente de estos señores?
Porque el tema en cuestión acá es que los tipos inteligentes no subestiman a las mujeres.
Si un señor se enamora de una dama y decide embarcarse en el matrimonio, conoce muy bien cuanto le puede llegar a costar, en dinero constante y sonante, un juicio de divorcio cuya causal sea una infidelidad de ellos. Y no solamente eso, también tienen en cuenta la conservación de su buen estado de salud, saben que una mujer herida es capaz de las venganzas más enroscadas tanto psicológicas como físicas.
Entonces, por lo menos, antes de adornarte la frente tienen un rapto de lucidez, y por consiguiente el decoro suficiente como para largarte antes de que se les venga la noche.





