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Todo bicho que camina, va a parar al asador


Tanto se ha hablado de la infidelidad que ya no queda nada original por decir.
Tanto se ha hablado de la diferencia entre los hombres y las mujeres, que volver sobre el tema es ser, absolutamente, recurrente.
Pero hace un par de noches conversaba con una gran amiga sobre su especial propensión a ponerle los cuernos a sus parejas, el asunto no sería raro sino fuera porque esta señorita tiene un alma de “Susanita” que la lleva en andas y su mayor meta es casarse enamoradísima y tener varios hijitos.
Le dábamos vueltas al asunto, porque ella decía estar rebalsando de amor por su amado, pero no podía evitar histeriquear con cuanto hombre se le cruzaba y no solo desear bajarle la caña, sino que si se le daba la oportunidad, procedería a la correspondiente bajada de caña.
Luego de divagar un buen rato llegamos a la conclusión de que los hombres al poder diferenciar el amor del sexo, son capaces de tener una amante durante 10 años, sin que eso signifique que vayan a dejar a su legítima señora esposa, concubina y/o madre de sus vástagos. En cambio las minas somos mucho más hormonales, viscerales y románticas, entonces cuando gorreamos es porque nos hemos enamorado hasta los huesos de otro tipo, y somos capaces de abandonar a quién sea para comenzar la vida de cuento de hadas que siempre soñamos para nosotras.
Es así entonces que nos dimos cuenta que acá lo que entra en juego es una total disconformidad personal. Es decir que si uno esta convencidísimo del amor que siente por su pareja, pero de repente aparece alguien que te hace temblar la estantería, por el cual sos capaz de largar todo a la mierda, pero una vez que arriesgaste todo y empezaste de nuevo, pensando que ahora si es para toda la vida, nuevamente aparece un tercero en discordia y la cosa se repito casi infinitamente, es porque acá lo que está pasando es que no hay pi… que te venga bien, pero porque vos no te sentís conforme con vos mismo, porque es más fácil aceptar las derrotas cuando vos sabés que las provocaste concienzudamente. Porque cuando hablamos de infidelidad lo que está en juego es el amor propio y la seguridad en si mismo, solo los inseguros necesitan reafirmarse como hombre o mujer encamándose con cuanto ser se le cruza, solo para confirmar que valen la pena únicamente por el hecho de que alguien los elija.

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4 comentarios:

Gaby dijo...

amén hermana!!! me gusta ser fuente inspiradora de tan buenos escritos... Un beso enormeee querida..
LA INFIEL...

Mariela Torres dijo...

Excelente escrito. Salen cosas interesantes de sus conversaciones.

Besos.

Lau dijo...

Gaby, amiga infiel, vos sos casi casi mi musa inspiradora...
Jajajajajaj!!!
Te quiero y mucho

Lau dijo...

Marielita querida, ud si que es fiel, y se agradece el cumplido y el aguante.
Besos